2019, un año de crecimiento. Por Leandro González

2019, un año de crecimiento. Por Leandro González

Nuestros cuerpos lo presienten, pero hizo falta acudir al listado de rigor y ser verdaderamente conscientes de todo lo que hemos hecho este año: Pues sí, treinta y nueve actuaciones. Revisamos otra vez y comparamos con las temporadas anteriores: hemos doblado el número de representaciones realizadas en 2018. Automáticamente la sonrisa se dibuja en la cara.

¡Menudo año! ¡39 actuaciones en nuestro cuarto año de actividad! La felicidad es doble cuando uno piensa en el llamado “Valle de la muerte”; por el que, según diversos estudios empresariales, la gran mayoría de las agrupaciones – casi un 90%- no supera sus cuatro primeros años de vida donde el riesgo de desaparecer es mayor. Pues aquí estamos, fortaleciendo nuestra actividad, avanzando y orgullosos de nuestro año 2019, a punto de cumplir cinco años de vida insularia.

Ya sabemos que el sector cultural cuenta con apoyos, y que en el caso de Tenerife contamos con el TAE (Tenerife Artes Escénicas) un catálogo de artes escénicas impulsado y gestionado por el Cabildo de Tenerife que sustenta la gran parte de la programación cultural de nuestros municipios. Sin embargo, hay que reconocerlo, las cosas ya pintaban bien en noviembre de 2018 cuando nos confirmaron 18 actuaciones en nuestra isla. Pero, una vez más, incansables y decididos: ¡fuimos a por más! Había que alimentar a nuestra criaturita, la pequeña Insularia.

Pronto brindamos por el nuevo año que comenzaba. Elegimos los mejores vinos y pusimos en marcha la gira de nuestra particular borrachera escénica, Al vino, vino. Recorrimos la isla, cantamos, bebimos, reímos, lloramos y brindamos… en quince municipios. Nos gusta mucho brindar, y a ustedes también porque los vimos repetir y perseguirnos, ¡panda de borrachos! Por eso amenazamos con volver y con seguir la gira en 2020, habrá más vino… Y nuevas sorpresas

Como cada año, nuestro objetivo es crecer. Nos adjudicamos la misión de crear un nuevo espectáculo para público familiar, de contenido medioambiental y carácter futurista y ochentero. Sin ayudas a la producción nos lanzamos al espacio sideral. Gracias al Ayuntamiento de Icod, nuestra sede de creación y construcciones, y del Teatro Victoria, nuestra lanzadera espacial, despegamos con R3: Máquina del futuro! Cogimos velocidad, y pasando por varios festivales como el Malabares o el Máscara, llegamos a los Premios Réplica, donde fuimos finalistas, nominados a Mejor Espectáculo Familiar 2019 ¡Alucina, vecina!

El año también vino cargado de lucha, orgullo, y homenajes, acompañado de unos cuantos viajes que nos movieron bastante por aquí y un poco por allá. Nuestra primera salida del año fue para Participar en la Semana del Teatro de Asunción de Paraguay, allá llevamos nuestro Federico y Salvador y De hombre a hombre, a un festival que se celebra en un marco social y político muy complejo, que desde la organización social y el activismo político y sectorial, reclama cambios y reconocimiento de derechos para todo el colectivo LGBTI y para el sector cultural en general. Esta experiencia merece un artículo independiente –llegará, lo prometo-. ¡Qué país! Nos enamoramos literalmente de Paraguay y su gente, reforzamos nuestras amistades y creamos muchas otras con las que aún hoy mantenemos el contacto. Ojalá nuestros caminos se crucen pronto.

De la bella Paraguay nos regresamos a Canarias a la bonita isla de La Palma, para participar por primera vez en la programación de Los Llanos de Aridane, un municipio que demuestra que no hace falta grandes espacios para mantener una oferta cultural de forma estable. Allí descubrimos el espacio de El Secadero, en tablas, con De hombre a hombre. Amenazamos con volver y ¡parece que así será el próximo año con R3!

Días después despegábamos rumbo a Venezuela donde el calor y cariño de todo un pueblo nos abrió los brazos para disfrutar del Festival Internacional de Teatro de Caracas. Allí conocimos Maracaibo, su Teatro Baralt y a Caracas y su Teatro Nacional. Un periplo venezolano del que ya habló en su momento César Yanes y del que regresamos condecorados por la Orden Cacique Nigale.

Los viajes no terminaron, y visitamos por segunda vez Oropesa de Toledo, para participar nuevamente en el Certamen de Teatro en la Calla Noctívagos 2019. Allí disfrutamos la amistad por el teatro de todo un pueblo al que llevamos en el corazón desde 2016. Repetimos en la sala del Teatro Guiniguada, un lugar que ya sentimos como nuestra casa y al que siempre nos encanta regresar.

Regresamos a casa y tuvimos la oportunidad de mostrar nuestro trabajo en el bonito Teatro Guimerá. Un espacio de referencia histórica de la ciudad de Santa Cruz. Fue gracias al Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur MAPAS 2019 por el que pudimos exhibir nuestro Federico y Salvador, con una recepción de público estupenda y muy calurosa. Hubo mucho público repetidor, al que agradecemos la adicción por este humilde homenaje al querido Federico García Lorca y todos los republicanos. Deseamos que ese éxito se materialice con futuras salidas internacionales.

Este curso nos acercó a la Universidad de La Laguna donde ofrecimos la conferencia teatralizada “En Busca de Federico” sostenida por Gerardo Barrios y acompañados de Lorca y Dalí en ese proyecto de Proyecto de Innovación Educativa «El gran teatro del aula».

Confiar en el poder didáctico del Teatro nos llevó a presentarnos al proyecto Teatro en La Escuela, siendo seleccionados para el curso 2019-2020. Comenzamos nuestra pequeña gira visitando el CEO Bethencourt y Molina de Santa Cruz, el IES Luis Diego Cuscoy de Cabo Blanco y el IES Nicolás Estévez de Icod de los Vinos. Tres de los diez centros que durante este curso disfrutarán de De hombre a hombre y su contenido didáctico en torno a diversidad sexual a través del teatro.

Fue un año de otras “primeras veces”, y es que nos estrenamos en la Noche en Blanco. Una noche de infarto y apasionante la que vivimos con nuestro Al vino, vino en el Patio del IES Cabrera Pinto. Dos pases con 200 personas cada uno. Muchas copas, vino, risas, música, teatro y cuentos, de la mano del mejor equipo. Una noche redonda y muy especial.

Y así ha sido este 2019: empujando las ruedas de nuestra particular barraca, que marcha de aquí pallá. Empujando y cargando con sueños de lucha y dignidad, haciendo reflexionar a nuestro público, anhelando un mundo mejor. Pero, sobre todo, este año ha sido hermoso encontrar en el camino, compañeros y compañeras de lucha, que se organizan, crean y empujan sus barracas particulares. Les deseamos los mejores éxitos para el nuevo 2020. ¡Mucha Mierda!

Pronto arranca el nuevo año y prometemos nuevas sorpresas que andan maquinándose en los fogones de INSULARIA. ¡Prepárense que este 2020 viene llenito de armatostes, mecanismos y artificios de cariño, pensados toditos para ustedes y nadie más!

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